Cómo la peluquería de mi barrio pasó a ser una Barber Shop

Hoy quiero hablarte de la peluquería de mi barrio, y de cómo supo adaptarse para superar la crisis, evolucionando además para adaptarse a los nuevos tiempos y aumentar sus clientes.

El negocio no marcha, ¿qué puedo hacer?

Paco iba viendo cómo poco a poco su negocio (una peluquería de caballeros) perdía clientela.

Su local, aunque bien situado, está ubicado en un barrio que vivió su expansión en los años 60 y 70, y actualmente tiene una población mayor que no ve como prioritario el servicio de peluquería.

Un barrio en el que, aunque también viven familias jóvenes, en una gran mayoría de casos se trata de matrimonios de avanzada edad que viven en pisos enormes de los que hace décadas que sus hijos se fueron, y que como mucho reciben la visita de sus nietos durante los fines de semana.

Un panorama no muy halagüeño para un peluquero de 30 años, formado con los mejores, y que quiere hacer crecer su negocio.

Cada vez que yo acudía a cortarme el pelo, le preguntaba: “Paco, ¿qué tal va la cosa?”

Y él me decía, cabizbajo: “pues fíjate, cada vez tengo menos clientes. Por ejemplo, los sábados por la mañana apenas entran una o dos personas, si hay suerte. Pero claro, si no abro ni siquiera cojo esos clientes. Estoy dudando si cerrar los sábados, porque no me compensa, pero como estoy yo sólo en esto tampoco puedo reducir aún más los ingresos.”

Yo normalmente le preguntaba: ¿no has probado a poner tu negocio en Internet? Nada de pagar publicidad, claro, pero sí crear una página en Facebook en la que difundir tus servicios y comunicar con tus clientes o amigos.

Me decía que tenía su perfil personal de Facebook y que últimamente publicaba cosas sobre la peluquería, en un intento de captar algún cliente a partir de sus contactos. Pero no estaba viendo un retorno claro…

Saliendo de la zona de confort

El primer cambio que le vi hacer en su negocio, en un intento de reflotarlo, fue el de ofrecer (y promocionar) un precio especial para los niños. Además:

  • Habilitó una pequeña zona de juegos para facilitar la espera de los peques (cuando le toca el turno a su padre o a otro hermano).
  • Colocó cuentos infantiles y tebeos entre las revistas.
  • Y hasta un expositor con caramelos y Chupa-Chups, a los que invitaba una vez que el crío se había cortado el pelo.

Recuerdo que una vez a mi hijo menor se le antojaron gusanitos, y Paco salió sin dudarlo al kiosko de al lado y se los regaló. Estaba claro que este hombre iba a llegar lejos…

Me contaba que le habían llamado para dar formación a chavales, pero que no estaba seguro, que a él le gustaría formarles en caso de que tuvieran una verdadera vocación.

Intuía que tenía que ir abriendo horizontes, y se estaba comenzando a mover, pero aún no tenía claro hacia dónde quería orientar su negocio.

Y fue entonces cuando decidió acudir a la Feria Expobelleza Andalucía en FIBES, pudiendo participar de forma gratuita gracias a la Asociación de Artesanos Peluqueros de Sevilla. Este hecho le comenzó a dar una mayor visibilidad, y poco a poco se fue viendo que era el espaldarazo que su negocio necesitaba…

Recuperando servicios ya perdidos

Pero él, no conforme con este éxito, que bien podría ser efímero, comenzó a fraguar en su cabeza algo que le venía rondando desde hacía tiempo: recuperar algunos viejos servicios de barbería, en ese momento caídos en desuso.

Y entonces, en la siguiente ocasión que entré en su peluquería, me dijo: “voy a crear un nuevo concepto, que no existe hasta ahora: la Barber Shop!”

 

barber shop

Sí, hay que reconocer que el tío sabe de marketing…

No, él no me dijo: “voy a repintar el local de blanco y negro y dirigir mis servicios a un tipo de público concreto”, sino:

¡Voy a crear un nuevo concepto, la Barber Shop!”

Me habló de que el servicio de barbería, que incluye el corte y cuidado de la barba, tal como se había conocido antiguamente, tenía posibilidades entre la gente joven. Que era necesario volver a poner de moda el servicio que se había dado al hombre durante tantos siglos.

Fue así como creó el Ritual de Afeitado Clásico a Navaja SPA, y los servicios que ofrece actualmente son, además:

  • Afeitado Clásico con toalla caliente aromatizada
  • Arreglo de Barba
  • Color
  • Corte
  • Masaje
  • Peinado

En continua formación

Una de las cosas que siempre destaca cuando hablas con él, es el hecho de que incluso en los momentos más delicados, siempre sacó tiempo para seguir formándose con los líderes del sector.

De hecho, en la actualidad ya es él quien forma a compañeros de la profesión. En su página web puedes ver un vídeo en el que deja constancia de su amor por enseñar a los demás.

Y llegan los premios y el reconocimiento

Tras dar este giro a su negocio, estaba claro que no iban a tardar en llegar los premios, y así fue cuando en abril de 2014 gana el Concurso All Star Challenge de American Crew España, clasificándose además para la final mundial en Lisboa.

En este concurso se premia la técnica del corte de cabello, la creatividad y la fotografía de un modelo de frente y de perfil, entre más de 1.000 candidaturas de todo el mundo.

Otra prueba de su éxito es que acaba de inaugurar su segundo establecimiento The Barber Shop, en los locales comerciales del Hotel Meliá Lebreros de Sevilla. Pero esto ya será historia para otro post… 😉

 

¿Qué conclusiones podemos sacar?

¿Qué podemos aprender del éxito de Paco?

  • Trabaja siempre la fidelización de tu cliente.
  • Sal de tu zona de confort.
  • Nunca dejes de formarte.
  • Crea (o en este caso, recupera) nuevos servicios, para ampliar tu oferta en la medida de lo posible.

 

Y tú, ¿qué has aprendido con este post? ¿crees que podrías aplicar alguno de los puntos anteriores a tu negocio? Te invito a dejarme tu comentario.

¡Hasta la próxima!

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